La democracia económica PDF Imprimir E-mail

Capítol 2 El capitalismo, nos dice la mejor filosofía política del siglo XX, es estructuralmente injusto, siempre que entendamos como tal el capitalismo liberal o de laissez-faire. Ahora bien, ¿vale también este juicio para el capitalismo social que va de la mano del Estado del bienestar? De hecho, éste es el sistema con el cual se identifica una gran parte de las sociedades contemporáneas. Sólo si se demuestra que el Estado del bienestar -a pesar de sus especificidades, que en principio lo tendrían que diferenciar sustancialmente del capitalismo liberal- tampoco es capaz de cumplir de manera apropiada los principios de justicia, habrá motivos suficientes para explorar la posibilidad de nuevos sistemas socioeconómicos, no capitalistas.

¿Disponemos hoy, al menos en el terreno teórico, de propuestas alternativas que tengan la voluntad de respetar más plenamente los contenidos básicos de la justicia social? La Democracia Económica, un modelo de socialismo de mercado del economista norteamericano David Schweickart, es uno de los diversos ejemplos que nos permite responder afirmativamente a esta pregunta. Sin embargo, ¿se trata realmente de una propuesta factible? Y, si lo fuera, ¿podemos efectivamente transitar desde el actual presente capitalista hacia un todavía inédito socialismo de mercado? Es más, ¿existen, en nuestra realidad económica actual, experiencias u organizaciones que anticipen este futuro alternativo?